Cuando los dioses no respondieron a la desesperada hora de necesidad de la humanidad, ésta recurrió a un demonio. El supuesto salvador llegó blandiendo la espada Zsoltgewinn, pero su incontrolable sed de sangre le llevó a matar también a quienes lo invocaban. Aunque la espada fue sellada hace mucho tiempo, ha sido descubierta por el Shoshidai, una organización que colecciona este tipo de artefact…